Problemas Comunes en el Cultivo de Remolachas y Cómo Resolverlos

Las remolachas, con sus vibrantes tonalidades y sabores únicos, han cautivado a los agricultores durante siglos. Sin embargo, detrás de su encanto, se ocultan desafíos que pueden perturbar incluso al agricultor más experimentado.

Si alguna vez has deseado cultivar estas joyas terrosas en tu huerto, es crucial estar preparado para enfrentar los problemas comunes que acechan bajo la superficie. Pero no temas, porque en este artículo, desenterraremos estos obstáculos agrícolas y te presentaremos soluciones ingeniosas que revitalizarán tus cosechas de remolacha.

Así que, empuña tu azada y prepárate para descubrir cómo convertir los obstáculos en oportunidades en el fascinante mundo del cultivo de remolachas. ¡Adelante, cultivadores intrépidos, es hora de sembrar el éxito en cada surco de tierra!

Problemas Comunes en el Cultivo de Remolachas y Cómo Resolverlos

Problemas comunes en el cultivo de remolachas

El proceso de producción de remolachas no está exento de desafíos y obstáculos que pueden afectar significativamente su rendimiento y calidad. En el presente ensayo, exploraremos algunos de los problemas comunes que los agricultores enfrentan durante el cultivo de remolachas, así como las posibles soluciones y enfoques para abordarlos.

En primer lugar, uno de los problemas más frecuentes en el cultivo de remolachas es la presencia de enfermedades y plagas. Estos organismos invasivos pueden causar daños significativos a las plantas y afectar la producción general.

Entre las enfermedades más comunes se encuentran el mildiú polvoriento, la pudrición de la raíz y la mancha anular, mientras que las plagas incluyen pulgones, gusanos de alambre y trips. La propagación rápida de estas amenazas biológicas puede comprometer el rendimiento de los cultivos y requerir una acción rápida y efectiva para controlar su propagación.

Además, otro desafío importante en el cultivo de remolachas es el manejo del riego y el drenaje. La remolacha es una planta que requiere un suministro constante de agua para su óptimo desarrollo, pero un exceso o déficit de riego puede causar estrés hídrico en las plantas.

El riego inadecuado puede afectar negativamente el tamaño y la calidad de las raíces, lo que lleva a cosechas menos productivas. Asimismo, problemas de drenaje pueden ocasionar la acumulación de agua en el suelo, aumentando el riesgo de enfermedades y afectando el crecimiento saludable de las remolachas.

Problemas Comunes en el Cultivo de Remolachas y Cómo Resolverlos

Otro aspecto relevante en el cultivo de remolachas es la fertilización adecuada del suelo. Una deficiencia o un exceso de nutrientes esenciales puede influir en el desarrollo de las plantas y en la formación de las raíces.

La falta de nutrientes clave, como el nitrógeno, el fósforo y el potasio, puede afectar el crecimiento y reducir el rendimiento de las remolachas, mientras que un exceso de fertilizantes puede ser perjudicial para la salud de la planta y el suelo. Es fundamental para los agricultores encontrar un equilibrio en la aplicación de fertilizantes y utilizar prácticas de manejo sostenibles para preservar la salud del suelo a largo plazo.

Otro reto significativo es la competencia de malezas. Las malezas pueden crecer rápidamente y competir con las remolachas por recursos como la luz solar, el agua y los nutrientes del suelo. Si no se controlan adecuadamente, las malezas pueden afectar negativamente el crecimiento y desarrollo de las remolachas, reduciendo la calidad y cantidad de la cosecha. El control efectivo de malezas puede lograrse a través de prácticas de manejo integrado, como el uso de cultivos de cobertura, la rotación de cultivos y el empleo de herbicidas selectivos.

Por último, uno de los desafíos más complejos en el cultivo de remolachas es el cambio climático. Los patrones climáticos cambiantes pueden influir en la distribución de plagas y enfermedades, afectar los patrones de lluvia y temperatura, y alterar la disponibilidad de agua para riego. Estos cambios impredecibles pueden tener un impacto significativo en la producción de remolachas y requerir la adopción de prácticas de adaptación y mitigación para mantener la estabilidad del cultivo.

Problemas Comunes en el Cultivo de Remolachas y Cómo Resolverlos

El cultivo de remolachas, a pesar de ser una práctica agrícola ampliamente difundida, enfrenta una serie de problemas comunes que pueden afectar su rendimiento y calidad. Desde enfermedades y plagas hasta problemas de riego, fertilización, malezas y el impacto del cambio climático, los agricultores deben abordar estos desafíos de manera proactiva y con enfoques sostenibles para garantizar una producción óptima y sostenible.

El conocimiento de estas dificultades y la implementación de soluciones adecuadas son esenciales para mantener la viabilidad y la prosperidad de la industria de la remolacha en el futuro.

Enfermedades que afectan a este cultivo

El cultivo de remolacha, al igual que cualquier otro tipo de cultivo agrícola, puede verse afectado por diversas enfermedades que pueden dañar las plantas y disminuir su rendimiento. Algunas de las enfermedades más comunes que pueden afectar a la remolacha incluyen:

  • Mildiú polvoso (Erysiphe betae): Es una enfermedad fúngica que causa la aparición de manchas blanquecinas en las hojas y tallos de la remolacha, similar al polvo. Puede debilitar las plantas y afectar el crecimiento.
  • Rhizoctonia (Rhizoctonia solani): Un hongo que puede causar la aparición de lesiones circulares de color marrón oscuro en la raíz y cuello de la planta. Puede llevar a la pudrición de las raíces y reducir el tamaño y calidad de la remolacha.
  • Cercospora (Cercospora beticola): Esta enfermedad provoca manchas foliares de color púrpura oscuro con un halo más claro alrededor. Si la infección es severa, las hojas pueden caer prematuramente, afectando la fotosíntesis y el crecimiento de la remolacha.
  • Roya (Uromyces betae): La roya es una enfermedad fúngica que causa la aparición de pústulas anaranjadas en la parte inferior de las hojas de la remolacha. Puede debilitar la planta y reducir la producción.
  • Virus de la Yellows de la Remolacha (BYV, Beet Yellowing Virus): Este virus se transmite a través de pulgones y provoca amarillamiento de las hojas y enanismo en las plantas afectadas. Puede reducir significativamente el rendimiento.
  • Mosaico de la remolacha (Beet Mosaic Virus): Otro virus que afecta a la remolacha y se transmite principalmente por contacto mecánico o por pulgones. Causa un patrón mosaico en las hojas y puede reducir la producción.
  • Mildiú velloso (Peronospora farinosa): Es una enfermedad fúngica que afecta principalmente a las hojas jóvenes de la remolacha y causa manchas amarillentas que se vuelven marrones y aparecen en el haz de las hojas. Puede provocar defoliación temprana y debilitar la planta.
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El manejo integrado de plagas y enfermedades es esencial para prevenir y controlar estos problemas en el cultivo de remolacha. Esto incluye prácticas culturales adecuadas, rotación de cultivos, uso de variedades resistentes, control biológico, uso responsable de fungicidas y seguimiento regular del cultivo para detectar cualquier problema a tiempo.




Siempre es recomendable consultar con expertos agrícolas o extensionistas locales para obtener recomendaciones específicas según la región y las condiciones de cultivo.

Plagas de la remolacha

A pesar de su resistencia natural, enfrenta una constante amenaza que pone en riesgo su desarrollo óptimo: las plagas. Estos invasores indeseados, en forma de insectos, ácaros, nematodos y enfermedades, acechan incansablemente los campos de cultivo, poniendo en peligro la salud de las remolachas y reduciendo significativamente los rendimientos agrícolas.

En esta breve exploración, nos adentraremos en el fascinante mundo de las plagas del cultivo de la remolacha, analizando sus efectos perjudiciales y las estrategias innovadoras para controlarlas. Descubriremos cómo la lucha constante entre el hombre y la naturaleza ha llevado a la búsqueda de soluciones sostenibles que protejan este preciado cultivo y aseguren el suministro de uno de los ingredientes más dulces y nutritivos que la tierra tiene para ofrecer.

Algunas de las plagas más comunes que afectan a la remolacha incluyen:

  • Pulgones (Aphididae): Los pulgones son insectos chupadores que se alimentan de la savia de las plantas, incluyendo la remolacha. Pueden transmitir virus y debilitar las plantas, lo que lleva a un crecimiento deficiente y deformaciones.
  • Escarabajos de la remolacha (Diabrotica spp.): Los escarabajos de la remolacha pueden dañar las hojas y las raíces al alimentarse de ellas. Las larvas también pueden dañar las raíces, lo que afecta el desarrollo de las plantas.
  • Gusanos cortadores (Agrotis spp. y otros): Las larvas de los gusanos cortadores se alimentan de las plántulas de remolacha, cortando el tallo cerca de la superficie del suelo. Esto puede provocar la muerte de las plántulas y reducir la población del cultivo.
  • Nematodos (Meloidogyne spp.): Los nematodos son pequeños gusanos que infectan las raíces de las plantas y se alimentan de ellas. Pueden causar daño en las raíces de la remolacha y reducir la absorción de nutrientes y agua.
  • Trips (Frankliniella spp.): Los trips son insectos pequeños que se alimentan de la savia de las hojas de la remolacha. Sus picaduras pueden causar daño y deformaciones en las hojas.
  • Mosca de la remolacha (Pegomya hyosciami): Las larvas de esta mosca minan las hojas de la remolacha, creando galerías y dañando el tejido vegetal.
  • Orugas de polilla (Spodoptera spp. y otras): Las orugas de polilla pueden alimentarse de las hojas de la remolacha, causando defoliación y debilitando las plantas.
  • Chinches (varias especies): Algunas especies de chinches se alimentan de la savia de las hojas y tallos de la remolacha, causando daño a los tejidos y reduciendo la calidad de la cosecha.

El manejo integrado de plagas es fundamental para controlar estas infestaciones y minimizar los daños en el cultivo de remolacha. Esto implica utilizar prácticas culturales adecuadas, como la rotación de cultivos, eliminar malezas que puedan servir como reservorios de plagas, y utilizar variedades resistentes cuando estén disponibles.

Además, se pueden aplicar métodos de control biológico, como la introducción de enemigos naturales de las plagas, y utilizar plaguicidas de manera responsable y siguiendo las recomendaciones técnicas.

Problemas Comunes en el Cultivo de Remolachas y Cómo Resolverlos

El monitoreo regular del cultivo para detectar la presencia de plagas y tomar medidas oportunas también es esencial para proteger la salud de las plantas y obtener una cosecha exitosa.

¿Cómo evitar las enfermedades y las plagas en el cultivo de remolachas?

En un mundo donde la salud y el bienestar son pilares fundamentales, la prevención de enfermedades y plagas se erige como un desafío vital para preservar la calidad de vida. A lo largo de la historia, la humanidad ha enfrentado numerosos brotes epidémicos y pestes devastadoras, reforzando la necesidad de adoptar medidas preventivas efectivas.

En esta búsqueda constante por salvaguardar nuestra salud, exploraremos estrategias y prácticas que nos permitirán evitar la propagación de enfermedades y contener las plagas que amenazan nuestra existencia.

Desde la concientización y la higiene hasta la innovación científica, cada paso en esta travesía cobra un valor incalculable para preservar nuestra salud y bienestar colectivo. Aquí hay algunas estrategias que puedes implementar:

  1. Rotación de cultivos: Evita plantar remolachas o cualquier otra planta de la misma familia (como las espinacas o acelgas) en el mismo terreno de forma consecutiva. La rotación de cultivos ayuda a reducir la acumulación de patógenos específicos y plagas que puedan afectar a la remolacha.
  2. Elección de variedades resistentes: Opta por cultivar variedades de remolacha que sean resistentes a enfermedades y plagas comunes en tu área. Consulta con expertos agrícolas locales o viveros para obtener recomendaciones sobre las variedades más adecuadas.
  3. Preparación del suelo: Asegúrate de tener un suelo bien drenado y bien enriquecido con nutrientes. Un suelo sano y equilibrado ayuda a fortalecer la resistencia de las plantas a enfermedades.
  4. Control de malezas: Mantén el área de cultivo libre de malezas, ya que estas pueden ser refugios para plagas y enfermedades.
  5. Riego adecuado: Proporciona la cantidad adecuada de agua según las necesidades de las plantas. El exceso o la falta de agua pueden debilitar las plantas y hacerlas más susceptibles a las enfermedades.
  6. Monitoreo constante: Inspecciona regularmente tus cultivos de remolacha para detectar signos de plagas o enfermedades temprano. Cuanto antes identifiques un problema, más fácil será controlarlo.
  7. Uso de prácticas de cultivo limpias: Evita la propagación de enfermedades limpiando adecuadamente las herramientas agrícolas y equipos después de cada uso.
  8. Uso de tratamientos orgánicos: Considera el uso de tratamientos orgánicos y biológicos como aceites insecticidas naturales, jabón insecticida, trampas de feromonas, etc. Estos pueden ser menos dañinos para el medio ambiente y la salud humana.
  9. Control integrado de plagas (CIP): Adopta un enfoque integrado para el control de plagas, que implica la combinación de diferentes tácticas para mantener a raya a las plagas sin depender exclusivamente de pesticidas químicos.
  10. Uso responsable de pesticidas: Si es necesario recurrir a pesticidas químicos, asegúrate de usarlos de manera responsable, siguiendo las recomendaciones del fabricante y las regulaciones locales.
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Problemas Comunes en el Cultivo de Remolachas y Cómo Resolverlos

La prevención es clave para evitar problemas graves con enfermedades y plagas en los cultivos de remolacha. Al implementar estas prácticas, estarás fomentando un ambiente más saludable para tus plantas y reduciendo la necesidad de utilizar productos químicos dañinos.

Competencia de malezas

Las malezas son plantas no deseadas que crecen junto a los cultivos y compiten por recursos esenciales como agua, nutrientes, luz solar y espacio. Si no se controlan adecuadamente, las malezas pueden tener un impacto negativo en el rendimiento de las remolachas, afectando su crecimiento y producción.

Uno de los principales efectos de la competencia de malezas en el cultivo de remolacha es la reducción del crecimiento. Las malezas pueden crecer rápidamente y sombrear las plantas de remolacha, lo que disminuye la cantidad de luz solar que reciben las remolachas y ralentiza su desarrollo.

Además, las malezas compiten con las remolachas por los nutrientes presentes en el suelo, lo que puede afectar su salud y desarrollo al limitar la disponibilidad de nutrientes esenciales. Asimismo, la competencia de malezas también se traduce en una lucha por el agua disponible en el suelo.

A medida que las malezas consumen agua, las remolachas pueden sufrir estrés hídrico, lo que resulta en un crecimiento deficiente y una menor producción. Las malezas también pueden interferir mecánicamente en el cultivo de remolacha, dificultando las labores agrícolas, como el riego, el deshierbe manual y la cosecha.

Para controlar eficazmente la competencia de malezas en el cultivo de remolacha, existen varias estrategias disponibles. Los agricultores pueden optar por el deshierbe manual, que implica la eliminación física de las malezas, aunque puede ser una tarea laboriosa y requiere tiempo. El uso de herbicidas selectivos también es una opción popular, pero es crucial elegir productos seguros y efectivos para las remolachas y aplicarlos siguiendo las instrucciones del fabricante.




Además, el mulching o la aplicación de mantillo en los campos de remolacha puede ayudar a suprimir el crecimiento de malezas y reducir su competencia con las plantas cultivadas. La rotación de cultivos también es una práctica beneficiosa, ya que disminuye la presencia de malezas específicas para cada cultivo y evita la acumulación de malezas en el suelo.

Asimismo, un enfoque preventivo mediante el control cultural puede ser efectivo. Mantener una densidad de siembra adecuada, un riego eficiente y una fertilización equilibrada puede fortalecer las remolachas y hacerlas más resistentes a las malezas. Además, es esencial realizar una limpieza adecuada del equipo agrícola, utilizar semillas certificadas y mantener áreas cercanas al campo libres de malezas para prevenir la introducción y propagación de nuevas malezas.

El manejo integrado de malezas es clave para controlar la competencia en el cultivo de remolacha de manera efectiva y sostenible. Al combinar diversas estrategias, los agricultores pueden reducir los efectos negativos de las malezas en las remolachas, promoviendo un crecimiento saludable y una producción exitosa.

Desnutrición y deficiencias minerales

La desnutrición y las deficiencias minerales son problemas que pueden afectar negativamente el cultivo de remolacha y reducir su rendimiento y calidad. Estas condiciones se presentan cuando las plantas no reciben los nutrientes esenciales en cantidades adecuadas para su crecimiento y desarrollo óptimo. Algunos de los nutrientes más importantes para el cultivo de remolacha incluyen nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y varios micronutrientes como hierro, zinc, manganeso y boro.

La desnutrición en el cultivo de remolacha puede deberse a varias razones, como suelos empobrecidos, una mala gestión de la fertilización o factores climáticos que afecten la disponibilidad de nutrientes.

Problemas Comunes en el Cultivo de Remolachas y Cómo Resolverlos

Los síntomas de la desnutrición pueden variar según el nutriente que falte, pero generalmente, las plantas presentarán un crecimiento lento y débil, hojas amarillentas (clorosis), y menor producción de raíces y azúcares.

Las deficiencias minerales también pueden ser comunes en el cultivo de remolacha y suelen estar asociadas a suelos con pH inadecuado o con bajos niveles de ciertos minerales esenciales. Cada mineral tiene un papel específico en el desarrollo de la planta y su carencia puede manifestarse en síntomas característicos. Por ejemplo, una deficiencia de hierro puede provocar clorosis internerval, donde las hojas presentan una coloración amarilla entre las venas verdes.

Para prevenir y corregir la desnutrición y las deficiencias minerales en el cultivo de remolacha, es importante llevar a cabo una adecuada fertilización y manejo del suelo. Aquí hay algunas estrategias a considerar:

  1. Análisis de suelo: Realizar análisis de suelo periódicos para determinar los niveles de nutrientes disponibles y ajustar la fertilización en consecuencia.
  2. Fertilización adecuada: Aplicar fertilizantes en las cantidades y proporciones recomendadas según las necesidades del cultivo de remolacha en cada etapa de crecimiento.
  3. Fuentes de nutrientes: Utilizar fertilizantes que contengan los nutrientes necesarios para la remolacha y en formas fácilmente asimilables.
  4. Enmiendas del suelo: Aplicar enmiendas orgánicas o minerales para corregir problemas de pH o mejorar la estructura del suelo, lo que favorecerá la disponibilidad de nutrientes.
  5. Fertilización foliar: En caso de deficiencias específicas, se pueden aplicar nutrientes directamente a las hojas mediante fertilización foliar.
  6. Rotación de cultivos: Practicar la rotación de cultivos puede ayudar a evitar la acumulación de problemas nutricionales específicos en el suelo.
  7. Monitoreo regular: Inspeccionar las plantas de remolacha con frecuencia para detectar signos tempranos de desnutrición o deficiencias minerales y tomar medidas oportunas.
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Problemas Comunes en el Cultivo de Remolachas y Cómo Resolverlos

Al implementar estas prácticas de manejo adecuado, los agricultores pueden ayudar a asegurar que sus cultivos de remolacha reciban los nutrientes esenciales para un desarrollo saludable, lo que resultará en una mejor producción de raíces y un cultivo más resistente a enfermedades y estrés ambiental.

Sobrecarga de nitratos

La sobrecarga de nitratos en el cultivo de remolacha es un problema agrícola que puede afectar la calidad de los cultivos y tener consecuencias ambientales y para la salud humana. Los nitratos son compuestos químicos que contienen nitrógeno y son esenciales para el crecimiento de las plantas, pero cuando su concentración en el suelo es excesiva, puede tener efectos negativos.

Las principales fuentes de nitratos en el suelo son la aplicación excesiva de fertilizantes nitrogenados y la liberación de nitrógeno de fuentes orgánicas, como el estiércol y los residuos vegetales. Cuando estas fuentes de nitratos no son absorbidas por las plantas de manera adecuada, pueden acumularse en el suelo y llegar a niveles perjudiciales para el cultivo.

Los problemas asociados con la sobrecarga de nitratos en el cultivo de remolacha incluyen:

  • Reducción de calidad del cultivo: Altos niveles de nitratos pueden afectar el sabor, color y textura de las remolachas, disminuyendo así su calidad y valor comercial.
  • Afectación de la salud humana: El consumo de alimentos con altos niveles de nitratos puede tener efectos negativos en la salud humana. Los nitratos pueden convertirse en nitritos en el cuerpo, y altas concentraciones de nitritos pueden causar problemas de salud, especialmente en bebés y personas sensibles.
  • Contaminación del agua: Los nitratos pueden lixiviarse del suelo y contaminar las fuentes de agua subterránea y superficial. Esto puede tener un impacto negativo en la calidad del agua y en los ecosistemas acuáticos.
  • Pérdida de nitrógeno: La sobrecarga de nitratos también representa una pérdida económica para los agricultores, ya que el nitrógeno no absorbido por las plantas es una pérdida de recursos y dinero invertido en fertilizantes.

Para prevenir la sobrecarga de nitratos en el cultivo de remolacha, es esencial llevar a cabo prácticas agrícolas responsables, como:

  1. Realizar un análisis del suelo para determinar la cantidad de nitratos presente antes de aplicar fertilizantes y ajustar las dosis de acuerdo a las necesidades del cultivo.
  2. Utilizar fertilizantes de manera racional y siguiendo las recomendaciones agronómicas para evitar aplicaciones excesivas.
  3. Rotar cultivos y utilizar cultivos de cobertura para ayudar a reducir la lixiviación de nitratos y mejorar la salud del suelo.
  4. Adoptar prácticas de manejo de riego eficientes para evitar la pérdida de nitratos por lavado.
  5. Considerar la aplicación de tecnologías y métodos de agricultura de precisión que permitan una gestión más precisa y eficiente de los insumos agrícolas.

Problemas Comunes en el Cultivo de Remolachas y Cómo Resolverlos

Es importante que los agricultores y profesionales del sector agrícola estén conscientes de los riesgos asociados con la sobrecarga de nitratos y trabajen en conjunto para implementar prácticas sostenibles que minimicen estos problemas y protejan tanto los cultivos como el medio ambiente.

Mal manejo de la cosecha de remolacha

El mal manejo de la cosecha en el cultivo de remolacha puede tener efectos negativos significativos en la producción agrícola. Cuando no se lleva a cabo adecuadamente, se pierde una parte considerable del rendimiento del cultivo debido a una recolección ineficiente y descuidada. Esto afecta directamente los ingresos del agricultor, lo que puede comprometer la rentabilidad del cultivo y, en última instancia, su estabilidad económica.

Además de la disminución en el rendimiento, un manejo inadecuado durante la cosecha puede ocasionar daños a las raíces de las remolachas. Golpes y lesiones causadas por una recolección brusca o descuidada pueden abrir la puerta a patógenos y enfermedades, afectando negativamente la calidad de la cosecha y su valor en el mercado. Los agricultores también pueden encontrarse con dificultades para almacenar y comercializar remolachas con defectos visuales o daños evidentes.

Otra consecuencia del mal manejo de la cosecha de remolacha es el aumento de residuos y restos en el campo. Cuando se deja una parte considerable de la cosecha en el suelo, esto no solo contamina el terreno, sino que también puede requerir más esfuerzo y recursos para limpiar la zona después de la cosecha. El exceso de residuos también puede ser perjudicial para la calidad del suelo y afectar negativamente futuras siembras.

La ineficiencia durante la cosecha es otra problemática derivada de un manejo inadecuado. Un proceso de recolección desorganizado y lento aumenta los costos laborales y puede ocasionar retrasos en otras tareas agrícolas programadas. Esto puede tener un impacto negativo en la productividad general de la explotación y en el cumplimiento de los plazos de siembra y cosecha.

Por último, el mal manejo de la cosecha también puede aumentar el riesgo de enfermedades y plagas en el cultivo de remolacha. Si las remolachas permanecen en el campo después de alcanzar su madurez óptima, se vuelven más susceptibles a ataques de patógenos y plagas. Esto no solo afecta la calidad y cantidad de la cosecha actual, sino que también puede tener un impacto negativo en futuras temporadas de cultivo.

Problemas Comunes en el Cultivo de Remolachas y Cómo Resolverlos

Es fundamental implementar buenas prácticas agrícolas y un adecuado manejo de la cosecha en el cultivo de remolacha para evitar pérdidas de rendimiento, daños a las raíces, ineficiencia en el proceso y riesgos sanitarios. Con una recolección planificada, cuidadosa y oportuna, los agricultores pueden optimizar la producción y garantizar un cultivo de remolacha más exitoso y rentable.

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