El ABC de la poda de plantas de tomate

La poda de plantas de tomate implica eliminar partes no deseadas de la planta para mejorar su salud y rendimiento. Es importante conocer si la variedad de tomate es determinada o indeterminada, permitir que el brote principal crezca sin podarlo y eliminar los chupones, que son brotes laterales, para mantener un crecimiento ordenado y favorecer la producción de frutas.

La poda debe adaptarse a las necesidades y objetivos específicos, considerando también las condiciones de cultivo.

El ABC de la poda de plantas de tomate

Poda de plantas de tomate

El ABC de la poda de plantas de tomate se refiere a los conceptos básicos que debes conocer para llevar a cabo esta práctica de manera efectiva.

La poda de las plantas de tomate es una práctica común en la horticultura que consiste en eliminar selectivamente ciertas partes de la planta para promover un crecimiento óptimo y mejorar la producción de frutas. La poda se realiza principalmente en los tallos y hojas de la planta, y puede variar en función del método de cultivo utilizado, ya sea en el suelo o en macetas.

La poda de tomates tiene varios beneficios. En primer lugar, ayuda a mantener un tamaño y forma adecuados de la planta, lo que facilita el acceso a la luz solar y el aire circulante. Esto es especialmente importante en variedades de tomate indeterminadas, que tienden a crecer de manera desordenada y pueden volverse difíciles de manejar si no se podan.

Además, la poda permite redirigir la energía de la planta hacia la producción de frutos en lugar de en el crecimiento de hojas y ramas innecesarias. Al eliminar los brotes laterales y las hojas inferiores, se fomenta un mayor flujo de nutrientes y agua hacia los racimos de tomates, lo que resulta en frutas de mayor tamaño y calidad.

Es importante tener en cuenta que no todas las plantas de tomate requieren poda, y la intensidad y el momento de la misma pueden variar según la variedad y las condiciones de cultivo. Algunos jardineros prefieren una poda mínima, permitiendo que la planta crezca de manera más natural, mientras que otros optan por una poda más agresiva para obtener una mayor producción y control del tamaño de la planta.

El ABC de la poda de plantas de tomate

Para realizar la poda de las plantas de tomate, es importante tomar en cuenta una serie de puntos, ya que estos nos permitirán eliminar las plantas innecesarias, sin estropear el cultivo de tomates.

Adecuación

Antes de comenzar a podar tus plantas de tomate, es esencial comprender el tipo de tomate que estás cultivando. Las variedades de tomate pueden ser determinadas o indeterminadas. Las variedades determinadas tienen un crecimiento más compacto y alcanzan una altura determinada, por lo que generalmente requieren menos poda.

Las variedades indeterminadas, en cambio, continúan creciendo y produciendo frutas durante toda la temporada. Estas variedades pueden beneficiarse de una poda más rigurosa para mantener un crecimiento controlado y una mejor producción de frutas.

Brote principal

El brote principal, también conocido como tallo principal o líder, es el tallo central de la planta de tomate. Durante las primeras etapas de crecimiento, se permite que el brote principal se desarrolle sin podarlo. Esto ayuda a que la planta establezca un sistema de raíces sólido y adquiera vigor antes de iniciar la poda.

Chupones

Los chupones son brotes laterales que se forman en las axilas de las hojas en el tallo principal y las ramas laterales. Si se permiten crecer sin control, los chupones pueden competir con el brote principal y afectar el crecimiento y la producción de la planta.

Por lo tanto, es recomendable eliminar los chupones a medida que aparecen. Puedes hacerlo cortándolos con cuidado o pellizcándolos con los dedos. Es importante realizar esta tarea de manera regular para mantener un crecimiento ordenado y promover un mayor flujo de energía hacia la producción de frutas.

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El ABC de la poda de plantas de tomate

Estos son los conceptos básicos de la poda de plantas de tomate. A medida que ganes experiencia y confianza, podrás explorar técnicas más avanzadas, como la poda de hojas inferiores o la formación de ramas laterales. Recuerda adaptar las técnicas de poda a las características específicas de tus plantas y a tus objetivos de cultivo.

¿Por qué podar las plantas de tomate?

Podar las plantas de tomate es una práctica común en la jardinería y la agricultura. Se realiza con el objetivo de mejorar la salud de la planta y promover un crecimiento más vigoroso, así como para aumentar la producción de frutos de mejor calidad.

Aquí te explico algunas razones por las cuales se recomienda la poda de las plantas de tomate:

  1. Control del crecimiento:
    • Al podar las plantas de tomate, se eliminan las ramas laterales o brotes laterales que crecen en las axilas de las hojas, conocidos como chupones. Estos chupones tienden a crecer rápidamente y pueden hacer que la planta se vuelva demasiado frondosa y desordenada.
    • Al remover los chupones, se promueve un crecimiento más compacto y ordenado de la planta, lo que facilita su manejo y evita que se enrede o se caiga. También ayuda a que la planta tenga una estructura más abierta, lo que favorece la entrada de luz solar y la circulación de aire.
  2. Eliminación de ramas enfermas o dañadas:
    • Durante la poda, es posible identificar ramas que estén enfermas, dañadas o infestadas por plagas. Estas ramas pueden presentar manchas, decoloración, deformidades o signos de insectos o enfermedades.
    • Al eliminar estas ramas, se evita que la enfermedad o la plaga se propague al resto de la planta. También se promueve la salud general de la planta al eliminar tejido dañado que podría afectar su crecimiento y rendimiento.
  3. Estimulación de la producción de frutos:
    • Al podar las plantas de tomate, se elimina parte de la vegetación excesiva y se concentra la energía de la planta en la producción de frutos.
    • La eliminación de los chupones y la reducción de ramas innecesarias permiten que la planta direccione sus recursos hacia las ramas principales, donde se formarán las flores y los frutos.
    • Al tener menos frutos en la planta, se puede lograr que los tomates restantes sean de mayor tamaño, ya que los nutrientes y la energía se distribuyen entre menos frutos. También se favorece una maduración más uniforme de los tomates.

Es importante tener en cuenta que no todas las variedades de tomate requieren la misma poda. Algunas variedades, como los tomates determinados, tienen un crecimiento más compacto y requieren menos poda. Otras variedades, como los tomates indeterminados, tienden a crecer de manera más desordenada y pueden beneficiarse de una poda más intensa.

El ABC de la poda de plantas de tomate

Recuerda que la poda de las plantas de tomate debe realizarse con cuidado y utilizando herramientas limpias y afiladas para evitar dañar la planta. Además, es recomendable investigar y seguir las pautas específicas para la variedad de tomate que estás cultivando, ya que algunas variedades pueden tener necesidades de poda particulares.

¿Cuándo podar tomates?

Es importante distinguir los diferentes tipos de poda aplicados a las plantas de tomate y conocer el momento adecuado para llevar a cabo cada uno de ellos. A continuación, se presentan las pautas para saber cuándo podar los tomates:

  1. Desbrote o eliminación de brotes: Esta poda se realiza una o dos veces por semana durante los meses cálidos. Consiste en eliminar los llamados chupones de los tomates, que son brotes laterales que aparecen en la planta. En la primavera, especialmente en variedades de tomate indeterminadas, la planta produce una gran cantidad de estos brotes, por lo que es necesario retirarlos antes de que crezcan demasiado.
  2. Deshojado o mantenimiento de hojas: Esta poda se realiza de forma regular, eliminando las hojas marchitas o dañadas a medida que aparecen. Es importante mantener un equilibrio adecuado de hojas en la planta para permitir la entrada de luz solar y el flujo de aire.
  3. Despunte: Esta poda se lleva a cabo cuando se estima que la planta no tendrá suficiente tiempo para desarrollar completamente nuevos frutos. Por lo general, se realiza aproximadamente un mes y medio antes de que lleguen las temperaturas extremas en los meses cálidos, o tres meses antes en climas más fríos.
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Es fundamental tener en cuenta que ninguna poda debe realizarse cuando la planta está húmeda o mojada, ya que esto puede provocar enfermedades. Ahora que conocemos estos aspectos, podemos aprender cómo podar las plantas de tomate correctamente.

Tipos de tomateras

Antes de comenzar a podar nuestras plantas de tomate, es crucial tener conocimiento sobre el tipo de planta que estamos cultivando, ya que cada uno requiere cuidados específicos. En general, existen dos grandes categorías de tomates: los determinados y los indeterminados.

El ABC de la poda de plantas de tomate

Tomateras indeterminadas

Las plantas de tomate indeterminadas tienen un crecimiento continuo, por lo tanto, la poda de chupones se vuelve esencial para obtener frutos sabrosos y de alta calidad. Estas plantas también requieren un sistema de entutorado debido a su crecimiento vertical y producen tomates de manera escalonada a lo largo de toda la temporada. Algunas variedades de tomate indeterminadas populares incluyen el corazón de buey, el black cherry y el muchamiel.

Tomateras determinadas

Por otro lado, los tomates determinados se caracterizan por tener un hábito más arbustivo y compacto. Una vez que alcanzan su madurez, dejan de crecer y producen todos sus frutos al mismo tiempo, lo que requiere una cosecha más rápida. Estas variedades de tomate son menos demandantes en términos de poda, ya que no generan tantos chupones. Algunos ejemplos de tomates determinados incluyen el marmande, el cherry gold nugget y el roma.

¿Cómo podar tomateras?

Si te preguntas cómo realizar la poda de tomates, ya sea en tu jardín o huerto, o incluso en macetas dentro de casa, a continuación te presento una guía con pasos y pautas que debes tener en cuenta. Toma nota y aprende cómo podar tus plantas de tomate de manera adecuada.

Desbrote

Durante la temporada de crecimiento, las plantas de tomate indeterminadas requieren una poda regular de los brotes laterales. Si no se realiza esta poda, la planta producirá chupones en las axilas entre el tallo principal y las ramas secundarias.

Si permitimos que estos brotes crezcan, alcanzarán un tamaño similar al de las ramas de las que surgieron y generarán nuevos chupones en los tomates. Este proceso de desarrollo demanda una gran cantidad de energía a la planta, lo que limita sus recursos para la producción de frutos, resultando en tomates pequeños y en menor cantidad.

El ABC de la poda de plantas de tomate

Por lo tanto, es importante realizar la poda de los chupones una o dos veces por semana. Simplemente debemos retirarlos con la mano si no han crecido demasiado, aplicando una leve presión con el dedo y la uña, sin causar daños significativos a la planta. Si los chupones han crecido en exceso, se recomienda usar tijeras de poda debidamente esterilizadas.

Deshojado

A medida que la planta de tomate presente hojas amarillas o marchitas, es importante eliminarlas para promover una mejor circulación de aire y aprovechamiento de nutrientes. Sin embargo, se recomienda evitar la eliminación masiva de hojas o ramas de manera abrupta para no debilitar en exceso la planta.

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Por lo general, se deben retirar las hojas más antiguas y cercanas al suelo, así como aquellas que se encuentren por encima de los racimos de frutos. La poda de hojas en las plantas de tomate se debe realizar utilizando tijeras esterilizadas, aunque en casos donde las hojas estén muy secas, se podrán quitar fácilmente con las manos.

Despunte

Cuando la planta de tomate no tiene suficiente tiempo para producir nuevas generaciones de frutos, se realiza la poda del brote apical o parte superior del tallo. Mediante este proceso, la planta redirige su energía para que se concentre en el desarrollo y maduración de los tomates existentes en lugar de continuar creciendo.

Para llevar a cabo esta poda, se deben dejar una o dos ramas por encima del racimo floral más alto. En la siguiente temporada, será necesario repetir este proceso con el tallo principal que se haya formado durante su crecimiento vertical.

Pasos básicos para podar tomates

Los pasos esenciales para la poda de tomates son los siguientes:

  1. Antes de comenzar, asegúrate de esterilizar las tijeras de poda para evitar la propagación de enfermedades.
  2. Observa la planta a cierta distancia y determina las áreas que requieren poda según el tipo de poda que planeas realizar. Si solo vas a hacer un deshojado, enfócate en las hojas marchitas o muy maduras. Si vas a desbrotar la planta, busca chupones y brotes que necesiten ser podados. Si consideras que la planta no debe crecer más en altura, presta atención a la zona del brote apical.
  3. Procede a retirar con las manos o cortar con las tijeras las partes que necesitas podar para obtener un resultado óptimo en la planta de tomate.
  4. Realiza una revisión minuciosa de toda la planta, levantando algunas ramas para asegurarte de que has eliminado todo lo necesario. Una vez finalizada la poda, recuerda limpiar adecuadamente las tijeras para su próxima utilización.



Consejos para podar tomates

A continuación, se presentan varios consejos sobre cómo podar tomates, ya sea en el caso de tomates cherry o grandes, tanto si están cultivados en macetas, invernaderos o en el suelo.

  1. Siempre utiliza herramientas esterilizadas al podar cualquier parte de la planta de tomate. Además, es importante lavarse las manos con agua y jabón antes de realizar la poda manual, especialmente si se ha estado fumando.
  2. Cuando las primeras flores comiencen a aparecer, poda las ramas inferiores por debajo de ellas. En el caso de los tomates indeterminados, puedes hacerlo directamente, mientras que en los determinados, puedes esperar a que las hojas amarilleen antes de realizar la poda.
  3. La mayoría de los tomates cherry son de tipo determinado, por lo que no requieren podas extensas. Además, en este tipo de tomates se valora más la cantidad que la calidad, por lo que se permite un mayor crecimiento de las ramas.
  4. En el caso de los tomates cultivados en invernaderos, es especialmente importante podar las ramas inferiores para evitar que proyecten sombra sobre el suelo y permitir una mejor ventilación.
  5. Los tallos que se eliminan durante la poda de los chupones tienen la capacidad de enraizar fácilmente, lo que brinda la oportunidad de generar una nueva planta de tomate en tan solo 15 días.
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