Consejos para Cultivar Calabacines en Climas Tropicales

¡Descubre el secreto para cultivar calabacines en paraísos tropicales! ¿Quieres disfrutar de jugosos calabacines bajo el cálido sol de tu clima tropical? No busques más, en este artículo te revelaremos los consejos más eficaces para que tu huerto sea el rey de la abundancia en cualquier estación del año.

Conviértete en el maestro de la horticultura y sorprende a todos con tus cosechas exuberantes y deliciosas. Así que prepárate para llenar tu mesa con calabacines frescos y sabrosos durante todo el año, sin importar cuán ardiente sea el sol en tu paraíso tropical. ¡Acompáñanos en este fascinante viaje hacia la jardinería tropical!

Consejos para Cultivar Calabacines en Climas Tropicales

¿Cómo cultivar calabacines en climas tropicales?

Si te apasiona la jardinería y estás listo para enfrentar el desafío de cultivar calabacines en climas cálidos y exuberantes, este artículo es para ti. Aquí encontrarás valiosos consejos y trucos que te ayudarán a obtener cosechas abundantes y sabrosas, incluso bajo el ardiente sol tropical. Prepárate para convertir tu huerto en un oasis de calabacines jugosos y saludables.

1. Elección de variedades

En climas tropicales, donde las temperaturas pueden ser altas y las enfermedades comunes pueden representar un desafío para el cultivo de calabacín, es importante seleccionar variedades que estén adaptadas para prosperar en estas condiciones.

A continuación, te proporciono algunas variedades de calabacín que se consideran resistentes al calor y a enfermedades comunes en climas tropicales:

  • Calabacín Black Beauty (Belleza Negra): Esta es una variedad popular y resistente al calor que produce frutos de color verde oscuro. Es conocida por su sabor suave y tierno, y su capacidad para tolerar altas temperaturas.
  • Calabacín Cocozelle: Esta variedad es apreciada por su sabor dulce y textura firme. Es resistente al calor y produce frutos de color verde claro con rayas más oscuras.
  • Calabacín Gold Rush: Esta variedad tiene una piel de color amarillo dorado y es conocida por su resistencia al calor y su sabor suave. Es una excelente opción para climas tropicales.
  • Calabacín Clarimore: Esta variedad es especialmente resistente al mildiu y otras enfermedades comunes en climas húmedos y calurosos. Produce frutos de color verde oscuro y tiene una buena capacidad de adaptación al calor.
  • Calabacín Costata Romanesco: Esta variedad de calabacín tiene una forma única con costillas pronunciadas y es muy resistente al calor. Tiene una textura delicada y un sabor excepcional.
  • Calabacín Tatume: Esta variedad es originaria de América Central y es conocida por su resistencia al calor y a las enfermedades. Produce frutos de color verde claro con una piel lisa y es ideal para climas tropicales.

Aunque estas variedades son conocidas por su resistencia al calor y a enfermedades comunes en climas tropicales, el éxito en el cultivo del calabacín también depende de otros factores, como el suelo, la humedad y la gestión adecuada del cultivo.

Siempre es recomendable consultar con agricultores locales o expertos en horticultura de la región para obtener recomendaciones específicas y consejos de cultivo adaptados a tu área geográfica.




2. Preparación del suelo

Cultivar calabacines en climas tropicales puede ser muy gratificante, pero es importante preparar el suelo adecuadamente para asegurar el crecimiento saludable de las plantas. Aquí hay algunos pasos clave para preparar el suelo:

  1. Selección del sitio: Elije un lugar bien iluminado que reciba al menos 6-8 horas de luz solar directa al día. Evita áreas con sombra excesiva, ya que los calabacines prefieren la luz solar abundante.
  2. Labrado y limpieza: Antes de plantar, limpia el área de malezas y piedras. Luego, realiza el labrado del suelo a una profundidad de aproximadamente 30 cm para aflojarlo y permitir un mejor crecimiento de las raíces.
  3. Mejoramiento del drenaje: Los calabacines no toleran suelos anegados, por lo que es crucial asegurarse de que el suelo tenga un buen drenaje. Si el suelo es arcilloso o retiene mucha agua, puedes agregar materia orgánica como compost o estiércol bien descompuesto para mejorar la estructura del suelo y facilitar el drenaje.
  4. Aportar materia orgánica: La materia orgánica es esencial para mejorar la fertilidad del suelo y retener la humedad. Incorpora compost o materia orgánica bien descompuesta al suelo antes de plantar los calabacines. También puedes utilizar mantillo orgánico para mantener la humedad y reducir el crecimiento de malezas.
  5. Ajustar el pH: Verifica el pH del suelo y, si es necesario, realiza ajustes para alcanzar un pH cercano a neutro (pH 6.0-7.0). Los calabacines suelen crecer mejor en suelos ligeramente ácidos a neutros.
  6. Fertilización: Antes de la siembra, es recomendable aplicar un fertilizante equilibrado que contenga nitrógeno, fósforo y potasio para proporcionar a las plantas los nutrientes necesarios para su crecimiento inicial. Durante el cultivo, puedes continuar fertilizando de acuerdo con las necesidades específicas de tus plantas.
  7. Riego adecuado: En climas tropicales, donde las temperaturas pueden ser altas, es importante mantener el suelo constantemente húmedo, pero no empapado. Riega de manera regular y asegúrate de que las plantas reciban suficiente agua para evitar la sequedad del suelo.
  8. Control de malezas y plagas: A medida que los calabacines crecen, asegúrate de mantener el área libre de malezas que puedan competir por nutrientes y agua. Además, observa regularmente las plantas en busca de signos de plagas y enfermedades y toma medidas preventivas o correctivas si es necesario.

Siguiendo estos pasos, estarás bien encaminado para cultivar calabacines con éxito en climas tropicales. Recuerda que la paciencia y el cuidado son fundamentales para el crecimiento saludable de las plantas.

3. Riego adecuado

Preparación del suelo para cultivar calabacines en climas tropicales es esencial para garantizar un cultivo exitoso. Uno de los aspectos clave es asegurarse de que el suelo esté bien drenado y enriquecido con materia orgánica.

El drenaje adecuado es fundamental para evitar que el agua se acumule en exceso y provoque el encharcamiento, lo cual puede ser perjudicial para las raíces de las plantas. Para mejorar el drenaje del suelo, se puede agregar materia orgánica como compost o estiércol bien descompuesto, lo que ayudará a mejorar la estructura del suelo y permitirá que el agua se mueva libremente a través de él.

Consejos para Cultivar Calabacines en Climas Tropicales

Además, la materia orgánica tiene un papel vital en la retención de la humedad en el suelo, lo que es especialmente importante en climas tropicales donde las altas temperaturas pueden provocar una rápida evaporación del agua.

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La materia orgánica actúa como una esponja, absorbiendo y reteniendo la humedad, lo que es beneficioso para el crecimiento de los calabacines, ya que asegura un suministro constante de agua disponible para las raíces.

La materia orgánica también es una fuente de nutrientes esenciales para las plantas, como nitrógeno, fósforo y potasio, que son necesarios para el crecimiento y desarrollo saludable de los calabacines. Estos nutrientes son liberados lentamente a medida que la materia orgánica se descompone, proporcionando un suministro constante de nutrientes disponibles para las raíces de las plantas.

4. Mulching

El mulching es una práctica muy beneficiosa para cultivar calabacines en climas tropicales. Al colocar una capa de mulch orgánico alrededor de las plantas, se pueden obtener varios beneficios importantes:

  • Retención de humedad: El mulch actúa como una barrera que reduce la evaporación del agua del suelo, lo que ayuda a mantener una humedad más constante en la zona radicular de las plantas. En climas tropicales donde el calor y la sequedad son comunes, esta retención de humedad es especialmente útil para evitar que las plantas se deshidraten rápidamente y mantengan un suministro adecuado de agua.
  • Reducción de malezas: El mulch actúa como una cobertura que suprime el crecimiento de malezas no deseadas. Al mantener el suelo cubierto con mulch, se bloquea la luz solar que las malezas necesitan para germinar y crecer. Esto ayuda a reducir la competencia de las malezas por los nutrientes y el agua, permitiendo que los calabacines prosperen sin competidores no deseados.
  • Temperatura del suelo más estable: El mulch también ayuda a mantener una temperatura más estable en la zona radicular de las plantas. En climas tropicales, donde las temperaturas pueden variar ampliamente, el mulching proporciona una capa aislante que protege las raíces de las fluctuaciones bruscas de temperatura. Esto es especialmente importante para el buen desarrollo de las raíces y para mantener las plantas saludables durante cambios abruptos de temperatura.



Elige mulch orgánico como paja, hojas secas, hierba cortada o compost bien descompuesto. Asegúrate de aplicar una capa de mulch de al menos unos centímetros de espesor alrededor de las plantas, evitando que el mulch entre en contacto directo con los tallos para prevenir posibles problemas de pudrición.

A medida que el mulch se descompone con el tiempo, también proporcionará nutrientes adicionales al suelo, enriqueciendo aún más la tierra para el crecimiento saludable de los calabacines.

Con el mulching adecuado, podrás mantener un ambiente más favorable para tus calabacines en climas tropicales, lo que se traducirá en un mejor desarrollo de las plantas y una cosecha más abundante.

5. Sombreado

Proporcionar sombreado parcial para cultivar calabacines en climas tropicales es una estrategia útil para proteger las plantas del estrés por calor durante los períodos de verano intenso. El exceso de calor puede tener un impacto negativo en el crecimiento y desarrollo de las plantas, y el sombreado puede ayudar a reducir los efectos adversos del calor extremo.

Aquí hay algunas opciones para sombrear tus calabacines en climas tropicales:

  1. Sombreado natural: Si es posible, coloca tus calabacines cerca de árboles u otras plantas más altas que puedan proporcionar sombra parcial durante las horas más calurosas del día. Los árboles de hoja caduca son ideales, ya que proporcionan sombra en verano y permiten que la luz del sol llegue a las plantas durante los meses más fríos.
  2. Tela de sombreo: Utiliza tela de sombreo o malla de sombreado para cubrir las plantas durante las horas más calurosas del día. Esta tela puede reducir la intensidad de la luz solar directa y ayudar a mantener una temperatura más fresca alrededor de las plantas. Selecciona una tela con un porcentaje de sombra adecuado según la intensidad de la luz solar en tu área.
  3. Sombrilla o estructura de sombra: Si tienes un huerto pequeño o macetas con calabacines, puedes colocar sombrillas o estructuras de sombra móviles para proteger las plantas del sol directo durante los momentos más calurosos.
  4. Cultivo intercalado: Si es posible, intercala los calabacines con otras plantas más altas que puedan proporcionar sombra parcial a medida que crecen. Esto puede ser especialmente útil si cultivas calabacines junto con plantas trepadoras como frijoles o guisantes.

Consejos para Cultivar Calabacines en Climas Tropicales

Es importante tener en cuenta que, si bien el sombreado puede ayudar a reducir el estrés por calor, también es esencial mantener un equilibrio adecuado entre sombra y luz solar para un crecimiento saludable.

Los calabacines todavía necesitan recibir suficiente luz solar directa para su desarrollo y producción de frutos. Ajusta el nivel de sombreado según las condiciones específicas de tu ubicación y observa cómo responden las plantas.

Con el sombreado adecuado, podrás proteger tus calabacines de las altas temperaturas y maximizar su potencial de crecimiento, permitiéndote disfrutar de una cosecha más exitosa en climas tropicales.

6. Control de plagas y enfermedades

Controlar plagas y enfermedades en el cultivo de calabacín en zonas tropicales es esencial para asegurar una buena cosecha y evitar la propagación de problemas fitosanitarios. Aquí tienes algunas prácticas de manejo que puedes seguir:

  1. Inspección regular: Realiza inspecciones periódicas de tus plantas para detectar signos de plagas y enfermedades. Observa de cerca las hojas, tallos y frutos en busca de daños, manchas, deformaciones u otros síntomas inusuales.
  2. Higiene y limpieza: Mantén el área del cultivo limpia y libre de malezas. Las malezas pueden albergar plagas y enfermedades que luego se propagan a las plantas de calabacín. Además, elimina los restos de plantas enfermas para evitar que los patógenos se propaguen.
  3. Rotación de cultivos: Intenta rotar los cultivos en tu huerto o campo de cultivo. No plantes calabacines en el mismo lugar año tras año, ya que esto puede aumentar la acumulación de plagas y enfermedades específicas del calabacín en el suelo.
  4. Variedades resistentes: Opta por variedades de calabacín que sean resistentes a las enfermedades comunes en tu área. Consulta con viveros locales o expertos en agricultura para obtener recomendaciones sobre variedades adecuadas para tu región tropical.
  5. Manejo del riego: Evita el riego excesivo, ya que el exceso de humedad puede favorecer el desarrollo de enfermedades fúngicas. Intenta regar las plantas temprano en la mañana para que las hojas se sequen rápidamente y reducir así el riesgo de infecciones.
  6. Control biológico: Fomenta la presencia de enemigos naturales de las plagas, como mariquitas, crisopas y avispas parasitoides. Estos insectos beneficiosos pueden ayudar a mantener bajo control las poblaciones de insectos dañinos.
  7. Tratamientos orgánicos: Utiliza soluciones naturales o productos orgánicos para controlar las plagas y enfermedades cuando sea necesario. Algunas opciones incluyen el uso de jabón insecticida, aceite de neem y extractos de plantas con propiedades repelentes.
  8. Control preventivo: Si la presencia de una plaga o enfermedad es recurrente en tu zona, considera la aplicación de tratamientos preventivos antes de que aparezcan los problemas. Esto puede ayudar a evitar brotes significativos.
  9. Mallas y coberturas: En áreas con alta presión de plagas, considera el uso de mallas o coberturas para proteger las plantas de insectos y otros animales dañinos.
  10. Asesoramiento local: Consulta con expertos en agricultura local o agrónomos para obtener recomendaciones específicas para el control de plagas y enfermedades en tu área tropical.

El manejo integrado de plagas y enfermedades es la mejor estrategia para mantener un equilibrio en el ecosistema de tu cultivo y minimizar el uso de productos químicos dañinos. Combina diferentes prácticas para obtener los mejores resultados y asegurarte de que tus calabacines crezcan sanos y productivos en el entorno tropical.

7. Polinización manual

La polinización manual es una técnica esencial en el cultivo del calabacín en zonas tropicales, donde las altas temperaturas pueden afectar la actividad de los polinizadores naturales. Cuando las flores de calabacín no están produciendo frutos de manera adecuada, esta técnica se convierte en una solución efectiva para asegurar una buena cosecha.

El proceso de polinización manual comienza con la identificación de las flores de calabacín, que se dividen en flores masculinas y femeninas. Las flores masculinas se caracterizan por tener tallos largos y delgados, mientras que las femeninas poseen un pequeño fruto en su base. Es crucial estar atento al momento adecuado, ya que las flores solo son fértiles durante un corto período de tiempo, generalmente un día.

Para realizar la polinización manual, se puede utilizar un pincel pequeño o una brocha de maquillaje para recolectar el polen de las flores masculinas. Con delicadeza, se toca el centro de la flor masculina para recoger el polen en el pincel. Luego, se traslada el polen recolectado a las flores femeninas, frotando suavemente el pincel en el centro de la flor para transferir el polen a su pistilo.

Es esencial ser cuidadoso durante el proceso para evitar dañar las flores y maximizar las posibilidades de una polinización exitosa. Repetir el proceso con varias flores femeninas aumentará las probabilidades de obtener una cosecha abundante.

Consejos para Cultivar Calabacines en Climas Tropicales

Si se están cultivando diferentes variedades de calabacín, es importante limpiar el pincel entre cada polinización para evitar la contaminación cruzada y mantener la pureza genética de las plantas. Aunque la polinización manual puede ser un trabajo minucioso, constituye una herramienta valiosa para garantizar la producción de frutos en condiciones donde los polinizadores naturales son escasos debido a las altas temperaturas tropicales.

Además de la polinización manual, es fundamental proporcionar a las plantas un entorno adecuado, incluyendo un riego y nutrición adecuados, para asegurar una cosecha saludable y satisfactoria de calabacines en las zonas tropicales.

8. Podas y formación de la planta

Aquí te proporciono algunas pautas sobre la poda y formación de la planta de calabacín en estas condiciones:

  1. Selección del lugar adecuado: Elige un lugar con exposición al sol, pero también con cierta sombra durante las horas más intensas del día, especialmente si el clima es extremadamente caluroso. La sombra parcial ayudará a proteger las plantas del estrés por calor.
  2. Riego: En zonas tropicales, el riego adecuado es esencial. Asegúrate de mantener el suelo constantemente húmedo, pero no empapado. El calabacín necesita un buen drenaje, ya que el exceso de agua puede provocar problemas como el desarrollo de enfermedades fúngicas.
  3. Podas selectivas: La poda es una práctica importante para mantener un crecimiento controlado y saludable de las plantas de calabacín. Podar las hojas y los brotes inferiores que toquen el suelo puede ayudar a evitar el contacto con el suelo húmedo y reducir la propagación de enfermedades.
  4. Eliminación de hojas enfermas: Si observas hojas que muestran signos de enfermedades fúngicas o problemas de plagas, es importante eliminarlas inmediatamente para evitar que el problema se propague al resto de la planta.
  5. Formación de la planta: En lugar de dejar que la planta de calabacín crezca en todas las direcciones, es beneficioso entrenarla para que crezca en una dirección específica. Puedes guiar el crecimiento de las vides utilizando tutores o enrejados. Esto no solo facilitará la cosecha, sino que también permitirá una mejor circulación de aire entre las plantas, lo que reducirá la humedad en las hojas y minimizará el riesgo de enfermedades fúngicas.
  6. Fertilización: Las plantas de calabacín en zonas tropicales suelen ser muy activas en cuanto a crecimiento, por lo que necesitan un suministro constante de nutrientes. Fertiliza la planta regularmente con un fertilizante equilibrado, siguiendo las recomendaciones del fabricante.
  7. Control de plagas y enfermedades: Mantén un ojo atento a posibles plagas y enfermedades que puedan afectar a las plantas. Utiliza métodos de control integrado de plagas, como la introducción de depredadores naturales y el uso de insecticidas orgánicos si es necesario.

9. Fertilización

La fertilización adecuada es esencial para lograr un buen crecimiento y rendimiento en el cultivo del calabacín en zonas tropicales. Aquí tienes algunas pautas generales para la fertilización:

  1. Análisis del suelo: Antes de aplicar cualquier fertilizante, es recomendable realizar un análisis del suelo para conocer su composición y pH. Esto ayudará a determinar qué nutrientes son deficientes y cuáles están presentes en exceso.
  2. Fertilizantes orgánicos: Los abonos orgánicos son una excelente opción para mejorar la fertilidad del suelo y proporcionar nutrientes a las plantas de manera gradual. Algunos ejemplos de abonos orgánicos son el compost, estiércol animal, compost de lombrices, y restos de cultivos.
  3. Fertilizantes químicos: Si es necesario complementar los nutrientes del suelo rápidamente, se pueden utilizar fertilizantes químicos, pero se deben aplicar con precaución para evitar sobredosis y dañar el suelo y las plantas.
  4. Proporción de nutrientes: Los principales nutrientes que las plantas de calabacín necesitan son nitrógeno (N), fósforo (P), y potasio (K), también conocidos como macronutrientes. Además, necesitan otros elementos en menor cantidad, como calcio (Ca), magnesio (Mg) y azufre (S). Asegúrate de seguir las recomendaciones específicas para la proporción adecuada de estos nutrientes en función de las necesidades de tus plantas y del análisis del suelo.
  5. Frecuencia de fertilización: La frecuencia de fertilización dependerá de la velocidad de crecimiento de las plantas, la calidad del suelo y las condiciones climáticas. En general, es mejor dividir la cantidad total de fertilizante en varias aplicaciones a lo largo del ciclo de crecimiento del calabacín.
  6. Fertilización foliar: Además de la fertilización del suelo, es posible complementar con fertilizantes foliares. Estos se aplican directamente en las hojas y pueden ser útiles para corregir deficiencias de nutrientes de manera rápida.
  7. Riego adecuado: El riego es fundamental para la absorción de nutrientes. Asegúrate de mantener un adecuado régimen de riego para que las raíces puedan tomar los nutrientes fácilmente.
  8. Monitoreo constante: Observa regularmente el estado de las plantas para detectar cualquier signo de deficiencias o excesos de nutrientes. Los síntomas comunes de deficiencias incluyen hojas amarillentas, crecimiento lento y producciones reducidas.
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Consejos para Cultivar Calabacines en Climas Tropicales

Cada situación puede ser diferente, por lo que es importante adaptar las recomendaciones a las condiciones específicas de tu cultivo de calabacín en la zona tropical.

Una buena práctica es mantener un registro de las cantidades y frecuencia de fertilizantes aplicados, así como los resultados obtenidos, para ajustar tus prácticas de fertilización en futuros cultivos.

10. Protección contra vientos fuertes

Proteger tus plantas contra vientos fuertes es una tarea crucial para garantizar su crecimiento saludable y evitar daños causados por la fuerza mecánica de los vientos intensos. En zonas tropicales y otras áreas propensas a vientos fuertes durante ciertas estaciones, es especialmente importante tomar medidas preventivas.

Una opción efectiva es utilizar barreras naturales, como árboles de hojas perennes y arbustos, para reducir la velocidad del viento antes de que alcance tus plantas. Estas barreras no solo protegerán tus plantas, sino que también contribuirán al paisaje y al ecosistema local.

Otra estrategia útil es crear barreras artificiales temporales. Puedes emplear materiales como madera, mimbre o malla de sombra para construir pantallas de viento que protejan tus plantas vulnerables.

Coloca estas estructuras en el lado expuesto de tu jardín para interceptar y disipar la fuerza del viento. Estas barreras temporales son versátiles y fáciles de instalar, lo que te permitirá ajustarlas según las necesidades de cada temporada.

Para una protección más duradera y resistente, considera construir estructuras permanentes, como cercas o paredes, especialmente en áreas propensas a vientos extremadamente fuertes. Estas construcciones ofrecen una protección más sólida y pueden mejorar la estética de tu jardín al mismo tiempo. Asegúrate de diseñar estas estructuras de manera que proporcionen la cobertura adecuada sin crear un ambiente demasiado cerrado para tus plantas.

Consejos para Cultivar Calabacines en Climas Tropicales

Otra alternativa son las mallas de viento, especialmente diseñadas para reducir la velocidad del viento y dispersar su fuerza antes de que alcance las plantas. Estas mallas son ligeras y fáciles de instalar, lo que las hace ideales para proteger áreas más extensas o cultivos agrícolas de los efectos dañinos del viento.

Además de implementar medidas físicas de protección, también es importante seleccionar plantas que sean naturalmente resistentes al viento en tu región. Consulta con un vivero local o un experto en jardinería para identificar qué especies son más adecuadas para tu zona y tipo de suelo.

Beneficios de cultivar calabacines en climas tropicales

Cultivar calabacines en climas tropicales puede ofrecer varios beneficios debido a las condiciones ambientales propicias. Aquí hay algunos de ellos:

  • Crecimiento rápido: Los calabacines son plantas que tienden a crecer rápidamente en climas cálidos y húmedos. Esto permite obtener una cosecha más temprana en comparación con áreas de clima más frío.
  • Mayor producción: Las altas temperaturas y la disponibilidad de luz solar durante todo el año en los climas tropicales favorecen el crecimiento y la producción continua de calabacines. Puedes obtener varias cosechas en una temporada, lo que aumenta la producción total.
  • Menos problemas de plagas y enfermedades: En climas tropicales, algunas plagas y enfermedades que afectan a los calabacines en regiones más frías pueden ser menos prevalentes. Esto puede reducir la necesidad de utilizar pesticidas y fungicidas, lo que resulta en una producción más saludable y sostenible.
  • Mayor diversidad de variedades: Los climas tropicales permiten cultivar una amplia variedad de calabacines, incluidos algunos tipos que podrían no ser viables en climas más fríos.
  • Consumo local: Cultivar calabacines en climas tropicales puede fomentar el consumo local, lo que beneficia a la economía y reduce la huella de carbono asociada con el transporte de alimentos desde otras regiones.
  • Nutrición: Los calabacines son una excelente fuente de nutrientes, como fibra, vitamina C, potasio y antioxidantes. Al cultivarlos en climas tropicales, se asegura la disponibilidad de estos alimentos ricos en nutrientes para la población local.
  • Diversificación de cultivos: El cultivo de calabacines puede ayudar a diversificar la producción agrícola en las zonas tropicales, lo que puede ser beneficioso para la seguridad alimentaria y la estabilidad económica.
  • Fácil de cultivar: Los calabacines son en general una planta de fácil cultivo, y en climas tropicales, las condiciones naturales pueden hacer que su mantenimiento sea más sencillo.

Sin embargo, también es importante tener en cuenta que los climas tropicales también pueden presentar desafíos, como la presencia de insectos específicos y problemas asociados con el exceso de humedad. Por lo tanto, es importante adaptar las prácticas de cultivo y la elección de variedades a las condiciones específicas de cada región tropical.

Consejos para Cultivar Calabacines en Climas Tropicales

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